En aquella casa de aquel perdido pueblo, cuando fui a la cocina para echar otro hielo en mi copa. Me preguntaste que como me gustaban los besos.
Yo te miré sin saber que te iba a decir. Tú estabas apoyado en la puerta, esperando mi contestación y manteniendo mi mirada.
Me volví, solté mi vaso en la mesa y me acerqué a ti. Te miré de nuevo y te sonreí, luego acerqué mi boca a la tuya y muy suave y lentamente pasé mi lengua por tus labios humedeciéndolos.
Tú te quedaste inmóvil. Sabía que te había sorprendido y eso me gustó.
Te miré a los ojos y te susurré; me gustan húmedos.
Me acaricié mis labios con la lengua y luego los acerqué a los tuyos y los besé, una, dos, tres veces muy dulcemente.
Me gustan suaves, te volví a decir en un susurro de voz.
Y de nuevo mi boca volvió a encontrarse con la tuya esta vez aprisioné tu labio inferior sutilmente con mis labios y poco a poco fui saboreándolo con mi lengua. Al ratito pasé al labio superior mientras tú empezaste a acariciar con tu lengua mi labio inferior.
Abrí un poco más mi boca y en ese momento mi lengua rozó la tuya, dejé escapar un pequeño suspiro.
Mordisquee tu labio inferior y entonces me acerqué más a ti, pegando mi cuerpo totalmente al tuyo. Y me hundí en tu boca. Mi lengua y la tuya se tocaban, se acariciaban, bailaban una junto a la otra.
No sé cuanto tiempo pude estar así, no sé si nos vio alguien, no se si pudieron pensar mal, la verdad es que todo eso me daba igual.
En aquella casa de aquel perdido pueblo, cuando fui a la cocina para echar otro hielo en mi copa. Me preguntaste que como me gustaban los besos.
Yo te miré sin saber que te iba a decir. Tú estabas apoyado en la puerta, esperando mi contestación y manteniendo mi mirada.
Me volví, solté mi vaso en la mesa y me acerqué a ti. Te miré de nuevo y te sonreí, luego acerqué mi boca a la tuya y muy suave y lentamente pasé mi lengua por tus labios humedeciéndolos.
Tú te quedaste inmóvil. Sabía que te había sorprendido y eso me gustó.
Te miré a los ojos y te susurré; me gustan húmedos.
Me acaricié mis labios con la lengua y luego los acerqué a los tuyos y los besé, una, dos, tres veces muy dulcemente.
Me gustan suaves, te volví a decir en un susurro de voz.
Y de nuevo mi boca volvió a encontrarse con la tuya esta vez aprisioné tu labio inferior sutilmente con mis labios y poco a poco fui saboreándolo con mi lengua. Al ratito pasé al labio superior mientras tú empezaste a acariciar con tu lengua mi labio inferior.
Abrí un poco más mi boca y en ese momento mi lengua rozó la tuya, dejé escapar un pequeño suspiro.
Mordisquee tu labio inferior y entonces me acerqué más a ti, pegando mi cuerpo totalmente al tuyo. Y me hundí en tu boca. Mi lengua y la tuya se tocaban, se acariciaban, bailaban una junto a la otra.
No sé cuanto tiempo pude estar así, no sé si nos vio alguien, no se si pudieron pensar mal, la verdad es que todo eso me daba igual.
Acompasadamente, después de aquel arrebato de pasión mutuo, fuimos disminuyendo el ritmo y quedaron nuevamente los suaves besos en los labios. Y mientras yo poco a poco me separé de tu cuerpo.
Te volví a mirar a los ojos te sonreí, me volví y cogí mi vaso.
Al pasar por tu lado, para salir de la cocina, me acerqué a tu oído y te pregunte si me había explicado bien.
Me sonreíste y allí te dejé, mientras yo volvía al salón donde estaban todos.
Texto tomado de:
http://www.lacoctelera.com/sinheroenicielo/post/2007/02/03/aque-como-me-gustan-besos-#c1734867
[ I love it ! ! ! ]
- - -
Estado: Media pachucha…
Escuchando: “Luz sin Gravedad” – Belinda
http://es.youtube.com/watch?v=J21PLignqfY
Dato curioso I : Hoy aprendí que el orgasmo de los chanchos dura 30 minutos! Jajajaja!!
Dato curioso II : Este domingo será la primera vez que participe en las elecciones! =P Juaz! Que boluda!
Buen fin de semana gente. Adew!
Posteado: Viernes 14 de Septiembre de 2007.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada